quarta-feira, 22 de fevereiro de 2012

Los McCann hacen que el juez diga tonterías (B.Smith)




http://mercedessigueaqui.blogspot.com/2012/02/caso-madeleine-mccann-some-thoughts-on.html

.......  Nuestra posición ha sido clara desde el principio: que Gerry y Kate McCann son mentirosos documentados cuya conducta ha arrojado un manto de desinformación defensiva y confusión sobre la desaparición de su hija y han intentado por las buenas y las malas restringir la información sobre el caso que llega al público británico.

Los McCann hacen que el juez diga tonterías



Esclarecimentos da Guapa de La Mirada:


A pesar de que puedo estar de acuerdo en algunos puntos debo disentir en otro varios

1.- En Portugal, al igual que en España y a diferencia de Reino Unido, la carga de la prueba recae sobre el “Demandante”, es decir, sobre los McCann. Son ellos quienes deben “demostrar y presentar pruebas” de que el Sr. Amaral los ha difamada y no al revés.

2.- Desde mi punto de vista, totalmente lego en la materia, el Sr. Amaral no tiene que demostrar que la investigación fue ni justa ni necesaria, él ha sido demandado por difamación, por causarles un mayor sufrimiento a los McCann y sus hijos y obstaculizar la investigación que, presuntamente, los padres están llevando a cabo para encontrar a su hija Madeleine. Concretamente por haber publiado un libro, editado un vídeo y ofrecidos entrevistas donde afirma que Madeleine murió a raíz de un trágico accidente en el apartamento y sus padres ocultaron su cuerpo. 

3.- Teniendo en cuenta que la opinión personal sobre un asunto no puede ser “demandable” lo que han denunciado los McCann que este pensamiento lo hizo de forma pública por los medios expresados con anterioridad.

4.- La SENTENCIA FIRME del Tribunal de Apelaciones de Lisboa que juzgó este caso dice lo siguiente: 

- El derecho de informar es hoy día unánimemente aceptado como una demanda fundamental de sociedades democráticas de expresión pluralista, está consagrado por el Artículo 37º de la Constitución de la República Portuguesa. (...)

A ese propósito se escribe en el despacho final que “(…) no obstante las autoridades nacionales tomaron todas las medidas para viabilizar su desplazamiento a Portugal”, por motivos que se desconocen, después de haber esclarecido varias veces las muchas dudas que levantaron sobre la necesidad y oportunidad de su desplazamiento, optaron por no comparecer, lo que inviabilizó la diligencia.

Creemos que los principales perjudicados fueron los arguidos McCann, que perdieron la posibilidad de probar aquello que desde su constitución como arguidos habían protestado: su inocencia cara al fatídico acontecimiento; también se vio obstaculizada la investigación, y tales hechos siguen sin esclarecer (…)”.

En cualquier caso, el hecho es que los indicios mencionados fueron suficientes para la constitución del matrimonio McCann como arguidos.

La recogida y producción de prueba subsiguiente, concretamente la prueba pericial recogida y tratada en laboratorio, debilitaron esa convicción y por eso el matrimonio dejó de ser arguido.

Lo cierto es que desde el inicio de la investigación se verifican incongruencias e incluso contradicciones, en relación a las declaraciones, los registros de llamadas realizadas y recibidas en los móviles pertenecientes al matrimonio y al grupo de amigos con quien pasaban las vacaciones, a los movimientos de personas justo después de la constatación de la desaparición de la niña, al estado en que se encontraba la habitación de donde desapareció la niña (¿ventana cerrada? ¿ventana abierta? ¿ventana entreabierta?), etc., habiéndose adensado substancialmente el misterio con las pistas dejadas por los perros pisteros ya citados con anterioridad.

Todo esto es relatado con detalle en el libro aquí en causa, reproduciendo el contenido de algunas piezas procesales, que tuvieron también reflejo en el ya aludido despacho final subscrito por dos Magistrados del Ministerio Público.

No verificamos en el libro la referencia a ningún hecho que no conste en ese despacho.

Donde el autor difiere de los Procuradores que elaboraron el despacho es en la interpretación lógica, policial y de investigación, que viene a hacer de esos hechos.

En este aspecto estamos en presencia del ejercicio del derecho de opinión, un dominio en el que el autor es experto, o no hubiese sido investigador criminal durante 26 años.

Mercedes
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