quarta-feira, 20 de julho de 2011

Ay, ese misterio – The Blacksmith Bureau






http://mercedessigueaqui.blogspot.com/2011/07/caso-madeleine-mccann-ay-ese-misterio.html

http://www.mccannfiles.com/id232.html



Ay, ese misterio – The Blacksmith Bureau

Por John Blacksmith
18 Julio 2011

Lo tienen los ojos

Alguien que me criticaba hace años, un hombre de la BBC que se quedó muy callado cuando se dio cuenta que sus jefes podrían averiguar que estaba publicando en la red, dijo que yo me enfrentaba al asunto McCann como un crucigrama gigante – en contraste a su propia visión bastante BBC de que había manos y fuerzas ocultas trabajando. Las conspiraciones, me sermoneó, realmente ocurren. Dímelo a mí. En resumidas cuentas, me declaro culpable de los cargos, salvo que creo que el Killer Sudoku es una mejor comparación.



La lucha intermitente pero obsesiva con un problema que puede hacer que un vuelo de dos horas pase en cuestión de segundos o vaciar nuestra mente a intervalos entre el trabajo real o desafíos de la vida real, se conseguía igual de bien con el asunto McCann que con un Sudoku de gran dificultad.

¿Y ahora?

¿Dónde está el desafío? Vale, vale, no sabemos cómo salió el cuerpo del apartamento. ¿Algo más? No mucho, no desde que el último candidato a la nota de suicidio más larga de la historia, “Madeleine” de Kate McCann, confirmó casi todo lo que habíamos deducido y más.

Claro, el cuento de hadas de la pareja se ha ido desenmarañando con paso firme, empezando con las mortíferas audiencias de Lisboa en enero de 2010, continuando con la demolición de la absurda afirmación de “exoneración” hecha por los jueces del Tribunal de Apelaciones – a través de su respaldo a la teoría de Amaral como una interpretación de igual validez que aquella del desafortunado fiscal Menezes – y desenmarañando aun más con lo de Wikileaks. Pero ahora la velocidad es vertiginosa.

Los policías también tienen sentimientos


  tradução do artigo completo, em espanhol:

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